En la última entrada pudimos conocer la historia de una mujer adulta con dificultades para la lectoescritura. Estas dificultades han constituido un diagnóstico de “disortografía por detección tardía de dislexia”. A lo largo de su historia, se identifican varios puntos en los que carece de información. Nos cuenta que ha sido ella quien ha tenido que buscarla para comprender lo que le ocurría. Esto nos ha motivado para escribir al respecto. Esperamos que todas las personas interesadas puedan beneficiarse y contribuir a una mayor difusión y comprensión de las dificultades de lectoescritura.

En esta entrada, nos centraremos en el proceso de lectura. Durante el proceso lector se identifican dos mecanismos diferentes. Uno de ellos se activa al leer palabras desconocidas o con una estructura que nos resulta irregular. En estas situaciones, analizamos cada uno de los símbolos gráficos, los transformamos en sonidos y los agrupamos. De este modo, obtenemos la palabra en su totalidad. Tras realizar este proceso, accederíamos al significado de la palabra (si lo conociéramos). Este mecanismo se denomina ruta fonológica.

Cuando conocemos una palabra previamente y la hemos escuchado y empleado en varias ocasiones, no se emplea la ruta fonológica. En este caso, accedemos automáticamente a la memoria de la palabra y su significado. Este mecanismo recibe el nombre de ruta global o visual (también conocido como lectura léxica o grafémica). El aprendizaje de la lectura implica un mayor uso de la ruta fonológica. A medida que automatizamos la lectura, la ruta visual gana más relevancia. Esto implica que la lectura evoluciona de manera natural hacia su automatización y hacia la disminución del esfuerzo dedicado a ella.

El proceso cerebral que sustenta a la lectura implica a un amplio conjunto de regiones. En primer lugar, los signos gráficos son analizados por las áreas visuales del cerebro. Desde allí, la información viaja al giro angular, región encargada de conectar representaciones de distintas modalidades sensoriales. Finalmente, se activa el área de Wernicke, encargada de activar las representaciones auditivas de los signos gráficos. En este punto se inicia también la activación de diversas regiones asociadas al significado de la palabra y a la articulación motriz de la lectura.

 

dislexia cerebro

 

Se trata de un proceso muy complejo, que precisa de una buena sincronía y de la adecuada distribución de recursos atencionales para su correcta ejecución.