En el artículo anterior avanzábamos que no es fácil definir qué es la ciencia. De hecho, ha habido muchos debates en torno a este tema. Por ello, partiremos de la definición de A. F. Chalmers (2000) [1]:

«En un estadio cualquiera de su desarrollo, una ciencia consiste en algunos objetivos específicos de llegar a un conocimiento de determinado tipo, en los métodos necesarios para cumplir sus objetivos y en normas que permitan juzgar en qué medida se han conseguido, además de hechos y teorías particulares que representan el estado actual de la representación en cuanto concierne a la realización de dichos objetivos».

A partir de esta definición, extraemos los elementos comunes de la construcción de conocimiento científico en cualquier área:

  • Objetivos iniciales.
  • Métodos para alcanzarlos.
  • Normas para juzgar la relación entre el objetivo y los métodos utilizados.
  • El conjunto de conocimiento previo que da coherencia a los datos o identifica contradicciones.

Estos elementos se encuentran en los artículos científicos. Por ejemplo, uno publicado por Paparelli y colaboradores (2011) [2], con el objetivo de estudiar la relación entre sustancias psicoactivas y la aparición de síntomas psicóticos. Revisaron artículos entre 1950 y 2010 indexados en PubMed [3], que hacía referencia a esta relación. Los autores concluyen proponiendo hipótesis sobre las relaciones encontradas en la literatura científica y sus hallazgos.

En otro artículo (Ruiz-García y Valero-Aguayo, 2020), se plantean el objetivo de estudiar los efectos de un tratamiento para fobias desde plataformas multimedia. Su método se basó en utilizar varios grupos (experimental, lista de espera y control). Querían comparar el efecto de la intervención comparando dichos grupos. Mediante cálculos estadísticos se reveló si los resultados fueron significativos o no. Al final, estos resultados se compararon con las publicaciones previas.

National Cancer Institute

Fotografía de National Cancer Institute en Unsplash

A pesar de seguir la estructura de Chalmers (2000), los métodos que emplean los artículos mencionados como ejemplo son muy diferentes. Dentro de la investigación en Psicología, existen múltiples métodos [4]. Esto ha sido clave para el avance de esta disciplina. Gracias al éxito en Física, Química y otras ciencias naturales, se intentó aplicar los métodos que utilizaban en el campo de la Psicología. Figuras como Wundt (1832-1920), considerado el padre de la psicología científica, dedicaron grandes esfuerzos a extrapolar estos métodos a la Psicología. Sin embargo, otros autores abogaron por el uso de otros métodos, en función del fenómeno estudiado.

Todo ello provocó un gran debate, que sigue abierto en la actualidad. Muchas de las opiniones que surgieron se materializaron como las numerosas «escuelas» dentro de la Psicología.

En próximas entradas, ahondaremos más en estos aspectos.