Miguel no paraba de darle vueltas. Con lo bien que sus padres se habían portado siempre con él. ¿Cómo era posible que pensasen que estaba harto de echarles una mano? ¿Qué clase de persona podría pensar algo así? No cabía duda de que claramente era una mala persona. Merecía un castigo por pensar de esa manera.

Tristeza

Fotografía de Juliet Furst en Unsplash

Sonia volvió a notar que estaba triste. Estaba harta de aquella sensación. Era inútil sentirse así, no hacía más que perder el tiempo. Sus padres ya se lo decían desde pequeña: “Eres muy vaga Sonia. Así no vas a conseguir las cosas”. Era cierto, no valía para nada.

Marta empezó a recordar lo mal que se sentía cuando le tocaba presentar los trabajos en el instituto. Se dijo a sí misma: “Es normal tener miedo, pero eso ya pasó, ahora eres adulta y puedes con esto”. Se concentró en el trabajo y continuó presentando su proyecto.


Lo que creemos acerca de nuestros pensamientos y emociones tiene una gran influencia sobre la intensidad y mantenimiento de la angustia y el sufrimiento. Considerar que lo que sentimos es injusto, inútil o perjudicial, conduce generalmente a intentar evitar o suprimir lo que sentimos. Estas estrategias, contrariamente a permitirnos conseguir el objetivo perseguido, hacen que el malestar se mantenga en el tiempo.

La naturaleza de las emociones es identificar estímulos y situaciones relevantes, en momentos determinados y acotadas en el tiempo. Utilizar estrategias erróneas de regulación emocional, conduce a experimentar un afecto restringido y duradero. Esto es característico de muchos de los trastornos psicológicos que generan malestar en las personas. Por el contrario, el uso de estrategias adecuadas, permite tolerar las emociones y potenciar su faceta motivadora.

Aprender estrategias adecuadas es fundamental para poder hacer frente a las experiencias emocionales. Si identificas que tus emociones se mantienen en el tiempo y parece que no puedes hacer nada para solucionarlo, quizá sea el momento de aprender nuevas estrategias para conseguirlo.