La salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), requiere un enfoque positivo y respetuoso, tanto de la sexualidad como de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras (libres de coacción, discriminación y violencia). La sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente en todas las etapas de su vida. Numerosas veces se suele limitar solamente a las relaciones sexuales. No debemos olvidar que hablar de sexualidad también incluye aspectos como el afecto, la intimidad o el placer. Factores como la crianza, la educación o la cultura inciden directamente en el modo que cada persona vive y expresa su sexualidad.

Dada la importancia de este tema, el 4 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual, con el objetivo de promover una mayor conciencia sobre la salud sexual alrededor del mundo. Esta fecha se conmemora desde 2010 gracias a la implicación de organizaciones como la Asociación Mundial para la Salud Sexual y la OMS en 35 países diferentes. Una de las luchas más importantes ha sido el reconocimiento de los derechos sexuales como derechos humanos fundamentales y universales.

A pesar de las campañas de prevención y el gran acceso a la información con el que contamos actualmente, siguen apareciendo titulares preocupantes cada día. «Las autoridades sanitarias registran un aumento de sífilis y gonorrea con más de 3500 diagnósticos… La cifra de afectados por infecciones de transmisión sexual (ITS) crece cada año en porcentajes muy altos (26% al año)… Alarma en la reducción del uso del preservativo en jóvenes, que desciende del 84% al 75%…«. En algunos medios, se habla de epidemia de las ITS entre jóvenes.

Entre los motivos que se aluden para hablar del aumento de las ITS, uno de los que más destacan es el mal uso o no uso del preservativo. La aparición de nuevos tratamientos ha disminuido el miedo al contagio de VIH y desarrollo de SIDA. El desconocimiento en cuanto a las vías de contagio o el aumento de contactos sexuales de riesgo se ha multiplicado por el uso masivo de aplicaciones y redes sociales. Las ITS tienen grandes efectos en la salud sexual y reproductiva en todo el mundo. Según el último informe de la OMS, publicado en junio de este año, se estima que cada día, más de un millón de personas contraen una ITS. En 2016 hubo aproximadamente 376 millones de nuevas infecciones de clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis. Hay más de 300 millones de mujeres infectadas por VPH (virus del papiloma humano), causa principal de cáncer cervicouterino.

En cuanto a las líneas de actuación para la prevención, se recomiendan intervenciones de asesoramiento y enfoques conductuales. Entre ellos encontramos: apostar por la educación sexual integral, dar consejo sobre prácticas sexuales más seguras, fomentar el uso de preservativos y desarrollar intervenciones dirigidas a grupos de riesgo específicos, como adolescentes. Por desgracia, el estigma generalizado en torno a las ITS es uno de los mayores obstáculos para desarrollar con éxito estas intervenciones.

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social de España ha centrado una de sus campañas este año en fomentar el uso del preservativo. Bajo el eslogan «No te compliques, #siemprepreservativo», pretenden luchar contra el aumento de ITS que está habiendo en nuestro país. Según los últimos datos, solo en 2017 se detectaron en España cerca de 4000 nuevos diagnósticos de VIH y más de 17000 diagnósticos de otras ITS.


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