El agotamiento físico y emocional que acompaña a la experimentación de situaciones de estrés prolongado se ha relacionado con el burnout. Estas experiencias son muy comunes en el ámbito de la enseñanza, un área en la que se han detectado elevados niveles de ansiedad y depresión. Un reciente trabajo de Esteras, Chorot y Sandín (2019), ha puesto de manifiesto que los profesionales de la enseñanza que experimentan burnout presentan puntuaciones más elevadas que los profesionales que no padecen el síndrome. Entre los indicadores del estudio se presentaban medidas de ansiedad,depresión, ideación paranoide, somatización y hostilidad, entre otros. El agotamiento emocional fue la dimensión del burnout más relacionada con esta sintomatología.

Puedes consultar el trabajo completo en el siguiente enlace ⇒  http://www.aepcp.net/arc/Revista%20de%20Psicopatologia%20y%20Psicologia%20Clinica_2019_24(1)_Parte5.pdf