Es domingo por la tarde y Víctor está recogiendo la cocina. De vez en cuando echa un vistazo por la puerta hacia el dormitorio de su hija, dónde la pequeña de 10 años está estudiando para un examen de matemáticas que tiene mañana. Lleva toda la tarde ahí sentada practicando los ejercicios del libro y casi no se ha movido. Su padre decide hacerle su zumo preferido para que se lo beba en un pequeño descanso. Cuando llega a la habitación, ve que la niña está haciendo los ejercicios mientras llora.

¿Qué te pasa, Lucía?

No los entiendo, papá… Llevo todo el día estudiando, pero los ejercicios no me salen. – Víctor le deja el zumo y le da un abrazo, mientras suspira.

Desde el suspenso de las matemáticas en el primer trimestre, Lucía se ha estado esforzando mucho para sacar la asignatura. A Víctor le extrañó, porque nunca había suspendido nada. Cuando tuvieron la reunión con el tutor de la niña, Don Antonio, él se mostró tan extrañado como ellos. Lucía solía prestar atención en clase y nunca había tenido problemas con las matemáticas en los cursos anteriores. Pero les dijo que le daría todas las semanas ejercicios de refuerzo para que fuera recuperando lo atrasado.

Lucía se estuvo aplicando durante todo el trimestre, pero ahora se estaba acercando la segunda evaluación y no había aprobado ninguno de los controles de matemáticas. Él y su mujer ya no sabían que hacer.


Los casos como Lucía no son extraños. Mucho/as niño/as llegan a un punto donde las herramientas que tienen y que han utilizado, ya no les permiten conseguir sus objetivos académicos. Esto puede llegar a ser alarmante, ya que esta situación puede ser un indicador de una Necesidad Específica de Apoyo Educativo (NEAE en adelante); en otras, simplemente se trata de encontrar la estrategia adecuada para que el/la niño/a haga frente a las demandas de su curso académico, sin que esto suponga una frustración para él/ella. Aunque es muy común que los estudiantes, cuando llegan a determinados cursos, tengan problemas en algunas facetas, como la resolución de problemas, la abstracción de textos y la comprensión de los mismos, la construcción de un discurso, la organización de su tiempo de estudio, una estructura de resolución de ejercicios, etc.

Las NEAEs más comunes dentro del entorno académico son: dislexia, disgrafía, discalculia, Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA o TDAH), Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), problemas de conducta, la Incorporación Tardía al Sistema Educativo (INTARSE) y Altas Capacidades Intelectuales. Estas necesidades se suelen manifestar a través de algunas señales. Las más frecuentes son las siguientes: en el caso de la dislexia, alteraciones fonológicas como errores de pronunciación, dificultades para buscar el vocabulario adecuado y estructurar u organizar el discurso, entre otros; en el caso del TEA, dificultades en la interacción social e intereses restringidos; en disgrafía, escritura ilegible, uso indiferente de letras mayúsculas y minúsculas, mala postura al escribir, entre otras; y en discalculia, dificultad para identificar los números y para relacionarlos con la cantidad.

Si estas señales de alarma te recuerdan a una situación que estas viviendo, es recomendable buscar ayuda profesional. Es preciso contactar con un profesional con un buen conocimiento de la estructura cognitiva sobre la que se sustenta el aprendizaje y de las técnicas necesarias para optimizar dichas funciones y aplicarlas en el contexto académico. Cuanto antes comiencen esas intervenciones mejor será el pronóstico de los niños y niñas que sufren estas dificultades.


Referencias:

  • Romero, A., Castaño, C. y Córdoba, M. (2016). Eficacia de un programa de intervención temprana para reducir las señales de riesgo de la dislexia. Revista nacional e internacional de educación inclusiva, 9 (2), 186-200.
  • Muñoz, J.A., Palau, M., Salvadó, B. y Valls, A. (2006). Autismo: identificación e intervención temprana.
  • Gema, A. y González, D. (2016). Dificultades de Aprendizaje y TIC: dislexia, disgrafía y discalculia (Trabajo de Fin de Grado). Universidad Internacional de La Rioja, La Rioja.